jueves, 3 de noviembre de 2016

IV JORNADAS DE PSICOANÁLISIS RELACIONAL






RESEÑA DE LAS IV JORNADAS DE PSICOANÁLISIS RELACIONAL
MENTALIZACIÓN: Avances y Aplicaciones Clínicas en Diálogo con la Perspectiva Relacional
SALAMANCA, 28 y 29 de Octubre de 2016-11-03




El pasado mes de octubre tuvimos la gran fortuna de vivir una de las ediciones más destacadas de las Jornadas del IPR, jornadas que se vienen celebrando cada dos años desde 2009. En esta ocasión contamos con la destacada presencia del Doctor Peter Fonagy (del University College, de Londres) – quien asistió por videoconferencia debido a problemas médicos de última hora que le impidieron viajar – el autor más destacado en la teoría de la mentalización y sus aplicaciones clínicas. La documentación que sirvió de base para su presentación, y lo que Fonagy comunicó en la misma (El uso de la mentalización para mejorar la eficacia terapéutica: un enfoque transdiagnóstico y supra-modal), incluía una cantidad abrumadora de evidencia empírica con la que se sustenta la innegable importancia de su enfoque para la clínica psicoanalítica – y no psicoanalítica – actual, en especial en el tratamiento de los trastornos de la personalidad y del trastorno límite de la personalidad. Su aportación fue comentada por Juan José Martínez Ibáñez y por Carlos Rodríguez Sutil quienes complementaron la teoría de la mentalización, respectivamente, desde la perspectiva de la evolución del ser humano y de la mente, no como un fenómeno interno sino como algo externo, fluido y relacional, y desde la perspectiva de la crítica filosófica y delimitación antropológica de la teoría de la mentalización como fenómeno impregnado por valores culturales occidentales.

Previamente, Alejandro Ávila Espada, presidente de honor y fundador del IPR, pronunció una magnífica conferencia inaugural (La evolución de la clínica relacional: Tendencias y retos) en la que hizo una descripción de la historia del psicoanálisis relacional, centrándose en cómo se mantienen y cómo se modifican los conceptos del diagnóstico y de la técnica, mirados desde el aquí y ahora de la sesión terapéutica, no generalizable de manera simple ni automática. Por ello la psicoterapia debe ser considerada una experiencia personal que no se puede someter con facilidad a cualquier prueba empírica, de las usuales cuando se sigue la metodología de otras terapias basadas en la evidencia, aunque requiere formas peculiares de investigación y se beneficia de las mismas.

Hubo igualmente dos mesas de comunicaciones, así como una sesión de póster. No podemos hacer un repaso detallado de las comunicaciones presentadas en ambas mesas, pero sí deseamos resaltar la alta calidad que las caracterizó y que sirvió para despertar el aplauso unánime y la aprobación del numeroso público de profesionales asistentes, que rondaron las trescientas personas. Los textos de todas las comunicaciones, conferencias y presentaciones están recogidos en el volumen editado para el evento y que se repartió a todos los asistentes. Tuvo lugar también la presentación de los dos últimos libros de la colección Pensamiento Relacional publicados por la Editorial Ágora Relacional, de Darlene Bregman Ehrenberg, Al Filo de la Intimidad, y de Joan Coderch y Alejandra Plaza, Emoción y Relaciones Humanas, mesa coordinada por Rosa Domínguez. Posteriormente se realizó  un debate de síntesis que ofrecieron la presidenta del IARPP-España, Rosa Velasco, y el presidente del IPR, Carlos Rodríguez Sutil, con las aportaciones de gran parte del público asistente.

Las actividades culminaron con la conferencia de clausura, a cargo de quien sin duda es la máxima autoridad sobre psicoanálisis relacional en nuestro país, Joan Coderch Sans, que llevaba por título Comprendiendo a una sociedad en cambio para comprender a los pacientes. En esta conferencia Joan Coderch, superó con creces el marco de lo puramente clínico o teórico, para adentrarse en el marco de referencia más general de la historia de nuestro país y del mundo en los últimos decenios, desde que se formó como médico y psicoanalista, y de cómo esos tremendos cambios influyen en el fenómeno de la clínica psicoanalítica y deben ser integrados en nuestra práctica.

Debemos señalar la presencia de colegas de otros países y, en concreto, el nutrido grupo de compañeros mexicanos y portugueses, entre otros.