domingo, 16 de noviembre de 2014

II SEMINARIO WEB ESPAÑOL DICIEMBRE 2014/ ANDRÉ SASSENFELD Y CARLOS RODRIGUEZ SUTIL

II SEMINARIO WEB EN ESPAÑOL DICIEMBRE 2014. CARLOS RODRIGUEZ SUTIL IARPP ESPAÑA Y ANDRÉ SASSENFELD PRESIDENTE DEL DIRECTORIO IARPP CHILE Y BOARD IARPP INTERNATIONAL 
Clase magistral André Sassenfeld
André Sassenfeld IARPP-Chile
André Sassenfeld J. es psicólogo clínico (U. de Chile) y psicoterapeuta de adultos en práctica privada. Está acreditado como especialista en psicoterapia por la Comisión Nacional de Acreditación de Psicólogos Clínicos. Tiene un grado de magíster en psicología analítica jungiana (U. Adolfo Ibáñez). Ha realizado docencia de pre- y postgrado en varias universidades nacionales y es actualmente docente de postgrado en la Universidad de Chile. Es sub-editor internacional de la Gaceta de Psiquiatría Universitaria y corresponsal en Chile para la revista relacional española Clínica e Investigación Relacional.
Es miembro de la International Association for Relational Psychoanalysis and Psychotherapy (IARPP) y del comité ejecutivo de IARPP-Chile. Es co-creador y docente del Centro de Estudios en Psicoterapia Relacional Corporal (www.cuerporelacional.cl) que realiza, entre otras cosas, actividades de formación de postítulo y talleres para psicólogos clínicos interesados en desarrollar una psicoterapia relacional orientada al cuerpo y la corporalidad.
Además de sus diversas publicaciones nacionales e internacionales, es autor de los libros Interacción psicoterapéutica y psicología analítica jungiana: Una mirada sobre los procesos relacionales implícitos y El desarrollo humano en la psicología analítica jungiana: Teoría e implicancias clínicas (ambos en Editorial Académica Española, 2012). También es autor del libro “Principios Clínicos de la Psicoterapia Relacional” (2012).





Carlos Rodríguez Sutil IARPP-España



Doctor en Psicología y Psicólogo-Especialista en Psicología Clínica. Psicoterapeuta. Miembro Capítulo Español IARPP. Nace en Madrid en 1956. Co-Fundador y Presidente del INSTITUTO DE PSICOTERAPIA RELACIONAL. Co-Fundador y Miembro de la Junta Directiva (Secretario) de IARPP España (Sección Española de la Asociación Internacional para la Psicoterapia y el Psicoanálisis Relacional). Miembro del grupo de estudio e investigación: GRITA (Grupo de investigación de la Técnica Analítica). Ha publicado una amplia variedad de trabajos, libros y artículos. Entre sus libros destacan dos escritos, el primero publicado el 2010 y el segundo  publicado recientemente este año.


INTRODUCCIÓN A LA OBRA DE RONALD FAIRBAIN. LOS ORIGENES DEL PSICOANALISIS RELACIONAL. CARLOS RODRIGUEZ SUTIL (2010). AGORA RELACIONAL  EDITORES. COLECCIÓN PENSAMIENTO RELACIONAL 
1ISBN 978-84-942559-0-8. PROLOGO RAMÓN RIERA  


PSICOPATOLOGÍA PSICOANALÍTICA RELACIONAL. LA PERSONA EN RELACIÓN Y SUS PROBLEMAS. CARLOS RODRÍGUEZ SUTIL (2014). AGORA RELACIONAL EDITORES COLECCIÓN PENSAMIENTO RELACIONAL
Nº12ISBN 978-84-942559-0-8. PROLOGO JOAN CODERCH  

RESEÑA 
Psicopatología Psicoanalítica Relacional. La persona en relación y sus problemas es fruto de más de treinta años de experiencia en la clínica de orientación psicoanalítica y en la meditación epistemológica desde el marco relacional. Pretende ofrecer, en ese sentido, una psicopatología psicoanalítica que aspire al mismo tiempo a ser relacional. Después de Freud, el punto histórico de referencia hay que situarlo, sin duda, en los años cuarenta, con la teoría de las relaciones objetales como primer paso hacia una epistemología intersubjetiva y externalista; de una concepción de la mente constituida por impulsos y defensas a una mente de configuraciones relacionales, que perfilaron autores como Sullivan, Fairbairn y Winnicott, entre otros. Los desarrollos actuales del psicoanálisis relacional se muestran, no obstante, ajenos, cuando no contrarios, a la clasificación y la técnica, en sus formas clásicas, por lo que una psicopatología psicoanalítica relacional puede parecer una contradicción. La paradoja se resuelve partiendo del supuesto de que el sufrimiento se expresa no al modo de cuadros fijos, sino a través de los estilos relacionales que constituyen la personalidad, en conexión dialéctica con los otros miembros de la constelación relacional, cada uno con sus estilos propios, y también en la relación con el terapeuta. Dice Joan Coderch en su prólogo: “Uno de los mayores méritos de la obra que estoy comentando es el de que nos obliga a pensar y a plantearnos cuestiones que muchos de los analistas relacionales, si no la mayoría, dábamos por resueltas. Esto lo hemos visto desde el principio, con el mismo título que marca el contenido del libro, y sigue, entre otros asuntos, con algo que, realmente, nos interesa a todos, el tema de la técnica”
Para saber más ir a http://www.psicoterapiarelacional.es/Default.aspx


martes, 4 de noviembre de 2014

Martin Heidegger. Seminarios de Zollikon. México: Herder, 2013.


Martin Heidegger. Seminarios de Zollikon. México: Herder, 2013.
Comentario de Carlos Rodríguez Sutil

Debemos alegrarnos de la publicación por parte de la editorial Herder en México de este importante libro del filósofo alemán, a mi entender el más importante del último siglo junto con el, por otra parte tan diferente, vienés Ludwig Wittgenstein. Aprovecho la ocasión para reelaborar algunos breves comentarios sobre dicho libro que se contienen en mi recientemente publicada Psicopatología Psicoanalítica Relacional. Martin Heidegger (1987) impartió los llamados Seminarios Zollikon entre 1959 y 1969, de manera un tanto dispersa, ante un auditorio de psiquiatras. Zollikon es una localidad suiza donde habitaba Medard Boss, psiquiatra suizo que se puso en contacto con Heidegger en la posguerra y publicó varios trabajos sobre análisis existencial.
Esta es la ocasión en la que el polémico pensador alemán más se ha ocupado del psicoanálisis, de psicoterapia y de psiquiatría. Entre otras cosas, juzga que la metapsicología freudiana es inaceptable porque, en primer lugar, transfiere la teoría kantiana de la objetividad al estudio del hombre y, en segundo lugar, somete dicho estudio al paradigma de las ciencias naturales. Debido al primer movimiento, se produce una objetivación inaceptable de la historicidad humana, tomando al hombre simplemente como algo a la vista o presente (Vorhanden: como una realidad efectiva, o Wirklichkeit). Por el segundo movimiento, se naturaliza al hombre como si fuera un proceso causal. El psicoanálisis no da la historia del ser humano concreto sino una cadena de causas naturales. Heidegger insiste en que el conocimiento producido por las ciencias naturales en nuestro mundo tecnificado no conduce a un futuro mejor ni, desde luego, a la liberación del hombre sino más bien a su autodestrucción sin límites.
Los hallazgos de Freud, que son reconocidos – como son los mecanismos de proyección, introyección, identificación, regresión y represión – deberían ser reinterpretados a la luz de una analítica existencial y se corresponden con una ontología regional. Se concede así gran importancia al descubrimiento de que los seres humanos enferman debido a relaciones traumáticas con otros seres humanos. Estos acontecimientos traumáticos deben ser tratados como casos del “ser con los otros” existencialmente interpretados, no como efectos en el sujeto de su modo de relacionarse con los objetos. Subraya igualmente el descubrimiento freudiano de que los trastornos psíquicos pueden ser curados a través de la relación de los pacientes con otros seres humanos – los terapeutas – pero, matiza, como un modo particular de estar con los otros, no a partir de conceptos como el de “transferencia”. No alude Heidegger en ningún lugar a la situación edípica, y considera que la teoría de las tres instancias no nos ofrece en realidad más que otros nombres para los tres conceptos centrales de la subjetividad según Kant; sensibilidad, entendimiento y razón (o ley moral).
Para la nueva práctica de la medicina debe ser creada una nueva antropología. La antropología científica daseinanalítica sería aquella disciplina dedicada a la tarea de producir presentaciones interconectadas de fenómenos demostrables a nivel óntico del Dasein socio-histórico individual. “Óntico” quiere decir dirigido al ente o a los entes concretos, frente al concepto más general y abstracto de lo “ontológico”. La antropología daseinanalítica es un “ordenamiento sistemático” de interpretaciones y experiencias obtenidas mediante el método hermenéutico. Se trata de una nueva antropología que en la época de Zollikon todavía esperaba a ser creada, que incluiría tanto una antropología normal como una “patología daseinanalítica”. El científico guiado por estas nuevas ideas observará e interpretará las formas humanas concretas de ser como manifestaciones de la estructura subyacente del Dasein, y no para elaborar “suposiciones” (metafísicas o metapsicológicas) sobre entidades ocultas que explicaran de manera causal estos mismos fenómenos, como si de acontecimientos naturales se tratara. Debe ser una ciencia descriptiva, no constructiva ni hipotética. Puesto que la vida del individuo es esencialmente un fenómeno histórico, y el tiempo existencial es circular, la comprensión deberá describir un movimiento también circular. Como decía Ortega –antecedente y seguidor del pensador alemán - : “el hombre no tiene naturaleza, sino que tiene historia”.
El Daseinanálisis de Medar Boss o de Ludwig Binswanger ha producido descripciones minuciosas y de gran valor sobre las vivencias de los pacientes y su forma peculiar de estar en el mundo, pero acaso demasiado centradas en el individuo. Sus interesantes aportaciones no profundizan en los fenómenos surgidos en la relación terapeuta-paciente, en la misma dimensión que lo hace el psicoanálisis relacional y, anteriormente, la escuela inglesa de las relaciones objetales y la teoría del apego: Fairbairn, Winnicott, Bowlby. Quizá tampoco sea deseable abrazar sin reparos la versión hermenéutica del psicoanálisis, excluyendo todo influjo directo de la realidad extranarrativa – permítaseme dar por supuesto que exista dicha realidad - por una doble razón. En primer lugar, cada vez se da menos importancia a la interpretación como tal, mientras que el estudio de los aspectos relacionales en la situación analítica ocupa un lugar más destacado. Por otra parte, el enfoque relacional, ya incluso desde sus orígenes en la teoría de las relaciones objetales, otorga mayor relieve a las experiencias negativas tempranas, procedentes del ambiente, que han producido la patología, lo que supone una recuperación parcial de la teoría traumática - recuperación que ya comenzó Sándor Ferenczi (1932) - y un interés creciente en la investigación sobre el desarrollo infantil temprano, puesta de gran actualidad a partir de la obra de Daniel Stern (1985), entre otros. Sin embargo, la narración a la que aspira la terapia no es una mera creación intrasubjetiva del paciente sino que habrá de integrar significativamente esas situaciones traumáticas y esos influjos iniciales del desarrollo, que se articulan no sólo como contenidos reprimidos sino también forman la estructura de nuestra propia constitución, de nuestro ser corporal y nuestros hábitos. Zeljko Loparic (1999) señala algunos aspectos de la concepción de Winnicott que se apartan del pensamiento naturalista – es decir, de la metapsicología - y lo convierten en un constructor desconocido – quizá hasta para sí mismo – pero fecundo del Daseinanálisis. Su idea - la de Winnicott - sobre el hombre y su proceso de convertirse en persona no sólo difiere de la de Freud sino también del modelo metafísico tradicional. En la metafísica tradicional no tiene sentido hablar del hombre como un lugar en el que tiene lugar el ser y reemplaza al no-ser. Desde Platón – comenta Loparic - sólo se ha hablado del no-ser via negationis, considerándolo como una privación de ser, sin conceder al no-ser una dimensión original independiente. Winnicott, en cambio, concibe al ser como surgiendo de la nada y no como siendo creado a partir de la nada, porque la idea de creación preserva la preeminencia del ser o de la presencia sobre no-ser y la ausencia. Forma de pensar post-metafísica. La identidad infantil surge de la relación simbiótica con la madre – donde la madre también obtiene su identidad en tanto que madre - y no viene prefigurado en la genética.