miércoles, 27 de abril de 2011

¿LA MENTE PROCEDE DEL CEREBRO?

El pensamiento y el lenguaje es una actividad social. En realidad no hay pensamiento humano sin lenguaje: el pensamiento es diálogo (dialéctica), y cuando logramos la dialéctica interna, el pensar para nosotros, como ya vio Platón, es porque dialogamos con nosotros mismos, haciendo de interlocutores diversos en nuestro "interior" (probemos a poner el pensamiento no dentro sino fuera, por ejemplo, en esa nube que pasa por la esquina superior derecha de mi ventana). Se puede afirmar que la rata resuelve el laberinto, cómo no, pero esos son antecedentes del pensamiento, no hay lenguaje interior ni representación interior.
Damasio, en El Error de Descartes, se acerca y se aleja por momentos de una auténtica solución externalista:

“Decir que la mente procede del cerebro es indiscutible, pero prefiero calificar la afirmación y considerar las razones por las que las neuronas del cerebro se comportan de una manera tan consciente. Porque esto último es, tal como yo lo veo, la cuestión crucial.” (pp. 230-231)

Si no se pronunciara con tanta seriedad esta expresión resultaría cómica, o es cómica por la seriedad. ¿Cómo es eso de que la mente procede del cerebro? ¿Es como una mata que sale de un tiesto? Radicalmente No. Ahora mismo, para mí, la mente es este libro de Damasio que tengo en la mesa, el teclado del ordenador y el grupo indefinido de lectores para el que estoy escribiendo este comentario y con quienes estoy dialogando. Y ya lo de las neuronas autoconscientes es que me provoca la carcajada. Me las imagino al borde de la mesa bailando y saltando y tirándome de la manga para que me tumbe a ver una buena película y abandone al amigo Damasio.