miércoles, 26 de octubre de 2011
MOTIVACIÓN Y CONCEPTOS
miércoles, 19 de octubre de 2011
CLASIFICACIÓN Y EMPATÍA

Brandchaft y Stolorow, en los años ochenta, sugerían que un paciente que presenta una organización primitiva – y hablar de “organización primitiva” ya es una forma de diagnóstico - tratado según las recomendaciones de Kernberg, desplegará con rapidez todas las características que este autor adscribe a las personalidades de organización límite. Mientras que si se le trata siguiendo los consejos de Kohut, pronto manifestará las características que éste atribuye al trastorno narcisista de la personalidad. Ante la confusión diagnóstica que reina a menudo en la práctica clínica, no debe sorprender que las recomendaciones técnicas para situarse frente al paciente narcisista, varíen de forma amplia. Kohut propone una buena sintonización empática, y Kernberg sugiere que hay que confrontar al paciente con sus defensas y reacciones emocionales de envidia y odio.
Cada vez me parece más evidente, dándole la razón a Kohut, que el mejor modo de aproximarse al encuentro terapéutico es en cualquier caso la sintonización empática, y no exclusivamente con pacientes narcisistas y límites. Mi experiencia igualmente me sugiere que, una vez logrado un clima favorable, la confrontación con las defensas, con la consiguiente "desestructuración" que provoca, así como el uso de la interpretación, estará más presente en el trabajo con las personalidades de tipo neurótico. Los pacientes que funcionan desde una organización límite, se presentan ya de por sí más o menos desestructurados y con intensa ansiedad, requiriendo un uso más constante de la empatía, junto con clarificación y confrontación. En conclusión, los estados límite se construyen en un contexto intersubjetivo, como intersubjetiva es la misma relación terapeuta-paciente. No me parece que el trabajo con pacientes de corte más neurótico se presente más sencillo. Por ejemplo, cuando sentimos urgencia por dar una solución rápida al problema planteado por el paciente o la paciente, puede que hayamos caído de forma desapercibida en las redes seductoras de la personalidad histriónica. La actitud terapéutica ante el histérico es especialmente complicada, pues se requiere una acogida afable pero un mantenimiento firme de la distancia, es decir, de la neutralidad. A menudo el enfado (rencor) hacia terceras personas que se han comportado de manera incorrecta o injusta con el sujeto puede indicar la presencia de una personalidad obsesiva.
viernes, 7 de octubre de 2011
Los problemas del diagnóstico
miércoles, 5 de octubre de 2011
Pequeño pensamiento del día (2)
La única “pulsión” es la tendencia al apego, cuya expresión más elemental son los reflejos (como el de prensión y el de succión). Destructividad y sexualidad (agresividad y erotismo) son tendencias de comportamiento biológicas (de la especie) cuyas formas concretas de expresión se hallan en el contexto social, no es preciso buscarlas en un supuesto reservorio individual e interno de pulsiones. Somos biológicamente sociales, como las termitas, aunque nuestras sociedades presenten diferencias evidentes.
Si la primera necesidad es el contacto humano, el concepto “biológico” al que deberemos recurrir es “la forma de vida” como totalidad narrativa del ser humano en su contexto. Este método psicoanalítico-hermenéutico tendrá por principio la integración de las vivencias en su conjunto.
miércoles, 21 de septiembre de 2011
PSICOANÁLISIS Y RELIGIÓN 2
Si buscamos la época en que se generalizó el dualismo ontológico (alma-cuerpo) en Occidente, es probable que debamos situarla a finales del siglo IV. San Agustín de Hipona introdujo el dogma del “pecado original”, idea que no se encuentra en la Biblia. El alma se exila del mundo de las formas o del cielo para ser ensuciada, corrompida, en su contacto con el cuerpo. Sería fecundo conectar conceptualmente esta idea con otra aportación del santo - antecedente del cogito cartesiano – contenida en sus Confesiones, como es la de que el alma llega ya formada al mundo, contando con sus capacidades intelectuales. Hasta finales del siglo III y principios del IV no se estableció el ayuno como práctica religiosa: el cristiano se unía a Cristo, mantenía la regla de abstinencia que Adán había violado. En cambio, hoy en día los ayunos y abstinencias por causa religiosa han sido prácticamente abandonados, y son motivaciones "estéticas" las que guían a nuestros enfermos de anorexia nerviosa. Sin embargo, no hay una estética que carezca de un fondo ético y, en este caso, percibimos el mismo rechazo cristiano del cuerpo ya citado. La confesión de nuestros pecados necesita un espacio interior cerrado donde estén ocultos, la conciencia en las dos acepciones de la palabra – “conciencia” y “consciencia”. El alma viene de arriba y se queda exilada de su auténtica patria, superior, por lo que la verdadera vida comienza después de la muerte: Porque los pensamientos de la carne son la muerte; los pensamientos del espíritu son la vida y la paz (Epístola a los Romanos, de San Pablo, 8, 5-13). Como decía Heidegger, en un seminario con psiquiatras suizos que tuvo lugar en los años cincuenta, según la concepción cristiana el cuerpo es el mal y la sensualidad, del que el alma debe ser salvada. En lugar de concebirse como la forma de estar vivo del ser humano, el alma , el psiquismo, se convirtió en un objeto, en una sustancia, cuando surgió la idea de la eternidad.
Esto tiene consecuencias que se muestran también en la práctica clínica incluso en personas que han abandonado o nunca han mantenido ninguna práctica religiosa. Considero que una de las fuentes de malestar principales contra las que tenemos que luchar como terapeutas es el rechazo del cuerpo, subyacente tanto en la angustia como en la culpa, así como en muchas patologías del siglo XXI. Intento no herir sensibilidades ajenas, pero también me siento obligado a plantear mis conclusiones razonadas y vividas. Si tuviera que elaborar un libro de autoayuda – que siempre he mirado con distancia crítica - una guía práctica para intentar ser felices en este mundo, o por lo menos, menos desgraciados, estos serían los tres principios que ahí incluiría:
1. No confíes en una vida eterna ni en un más allá o, cuando menos, no olvides que tu vida es ésta y que probablemente nunca conocerás otra.
2. Disfruta de tu cuerpo o, para ser más exactos, deja a tu cuerpo disfrutar. Si disfrutas de tu cuerpo no necesitarás estoicismo y el ascetismo sólo es concebible como medio para estar mejor preparado en situaciones de privación.
3. Si cometes un error intenta enmendarlo en el futuro, pero no te sientas culpable (si puedes). La culpabilidad es un invento del ser humano débil para mantenerse en el error.
Si vives de acuerdo con estos principios disfrutarás de la vida y conseguirás que los que te rodean sean más felices. Tu vida será larga pues gozarás de cada instante, ya que el tiempo sólo pasa rápido – o desesperadamente lento - cuando está vacío.
Como siempre, estoy abierto a todos los comentarios y correcciones.
martes, 6 de septiembre de 2011
COMENTARIOS SOBRE PSICOANÁLISIS Y RELIGIÓN
Es de sobra conocida la posición del creador del psicoanálisis en materia de religión. Probablemente no habría rechazado que se le denominara “materialista y ateo”, añadiendo, además, su inclinación por la ciencia positiva y el fisicalismo. El pensamiento de Freud, no obstante, no se puede reducir en absoluto a lo que esta postura podría anunciar, pero ese será tema para otro momento. En mis tiempos jóvenes me habría alineado sin dudarlo con el maestro, pero los años y la profesión me han hecho llegar a la conclusión de que no es posible vivir sin creencias religiosas, ya que el propio “materialismo dialéctico” - que me dominó en su momento- ha terminado pareciéndome otra forma de creencia religiosa, por no hablar del positivismo fisicalista de antaño y del cientifismo de hogaño. Erich Fromm acertó con la idea al afirmar que no se puede decir “religión sí o religión no”, sino que lo que nos debemos plantear es qué tipo de religión es el más adecuado para el desarrollo y bienestar del hombre (y cuando digo “hombre” me refiero a la mujer también). Desde hace tiempo vengo declarándome firmemente panteísta, aunque a menudo no se me tomen en serio cuando lo digo. Y es que la explicación spinozista, que consiste en identificar a Dios con el universo o con la naturaleza, me resulta la más razonable y coherente, y no se halla, bien mirado, muy alejada de la visión de Santa Teresa; “Dios está en todas partes”, también en los pucheros. Pero rechazando – Spinoza y un servidor - la concepción de un dios personal que decide, hace y deshace. Todo es dios, o todo son dioses, incluyendo nuestra minúscula partícula humana. Y si esa naturaleza posee una “voluntad”, su posible lógica no está a nuestro alcance, el método de su locura es inalcanzable. De las religiones existentes, como sistema organizado de creencias, prácticas y ritos, las únicas que me resultan soportables son el budismo y el taoismo, pero mi conocimiento de ellas es muy superficial y no siento una especial urgencia por ampliarlo. Como psicoterapeuta y como persona intento respetar todos los pensamientos religiosos y creo que lo consigo en gran medida, pues siempre intento que mis ideas no sean vividas como una imposición o proselitismo sobre mis pacientes, y espero no responder con una sonrisa condescendiente si alguien se me presenta como “pastafari” o feligrés de la Iglesia Maradoniana. Sin embargo, meditar sobre psicoanálisis y religión es algo que todos los psicoterapeutas debemos hacer dado que la forma que adopte nuestra práctica clínica también depende de ello. Entre otras cosas, considero que es sano y necesario declarar nuestras creencias siempre que la persona nos cuestiones sobre ellas, antes incluso de indagar sobre el motivo de dicha pregunta o de responder con una interpretación. El paciente debe tener derecho también a decidir si nuestra postura religiosa le parece satisfactoria o aceptable. Por otra parte, aun dentro del respeto yo no dudo en manifestarme en contra de aquellas posturas pretendidamente religiosas que plantean de pensamiento o de facto un rechazo del cuerpo. Opino que nuestro cuerpo es por completo digno de cuidado, aprecio y satisfacción, tanto como nuestro espíritu, pero mientras del segundo sólo podemos alcanzar inferencias, en ocasiones precipitadas, de la existencia del primero poseemos una evidencia directa. Retomaré en breve estas reflexiones.
miércoles, 6 de julio de 2011
POST-CONFERENCIA 2011 IARPP EN MADRID
Acabamos de vivir la impresionante experiencia de la Conferencia de IARPP en Madrid, con cerca de 500 asistentes, procedentes de 25 países. Quienes hemos asistido podemos transmitir nuestra impresión sobre la calidad de los trabajos presentados, y del magnífico clima humano vivido. Todo ello ha sido posible gracias a la implicación de muchos de nosotros, empezando por los co-presidentes Alejandro Ávila y Ramon Riera y por todos los que han colaborado ya sea directamente en la organización, como voluntarios, ayudando con las traducciones, o simplemente como asistentes interesados en el enfoque relacional de la psicoterapia y participando en los debates.
Hemos conseguido tener unas 40 ponencias con traducción simultánea, y otros 43 trabajos traducidos en numerosos ‘panels’.
A un nivel más local, pero no por eso menos ambicioso, pasamos ya el testigo a Sevilla 2012, para la organización de las II Jornadas de Psicoanálisis Relacional (III Reunión anual de IARPP España), organizadas conjuntamente por el Instituto de Psicoterapia Relacional e IARPP-España, bajo la coordinación de nuestro compañero D. Juan José Martínez Ibáñez. Estas Jornadas, que probablemente tendrán lugar en Mayo 2012, admitirán la presentación un número limitado de trabajos en forma de comunicación, y sin límite en el formato de poster. Esperamos que en Septiembre se pueda lanzar el primer anuncio de las mismas.
¿EXISTE UN FREUD RELACIONAL?
IS THERE A RELATIONAL FREUD? Rodríguez Sutil, C. (2026). ¿Existe un Freud relacional?Clínica e Investigación Relacional, 20 (1): 225- 24...
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Me voy a ocupar ahora de las posiciones de la teoría kleiniana junto con los aportes relevantes de Fairbairn. Introducimos la posición “conf...
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La reciente lectura de un magnífico artículo sobre el 'enactment', escrito por el colega chileno André Sassenfeld y publicado en la...
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Según todas las previsiones, este mes de enero aparecerá publicado mi libro sobre Ronald Fairbairn (1889-1964), en la nueva colección PENSAM...

